HISTORIA DE LA PARROQUIA

Los comienzos

La Parroquia San Martín de Porres fue erigida el 22 de abril de 1965 por el entonces Arzobispo de Buenos Aires, cardenal Antonio Caggiano, al cumplirse apenas tres años de la canonización de nuestro patrono. Es la parroquia n.º 149 de la Arquidiócesis de Buenos Aires.

El primer bautismo se celebró el 4 de mayo de 1965.

La parroquia comenzó a funcionar en un edificio ya existente, ubicado en un solar donado por el Sr. Natalio Salvatori el 2 de mayo de 1965. Aquella casa fue acondicionada para cumplir las funciones de templo y vivienda parroquial. En esos primeros años se construyó una fachada que hoy ya no existe, como puede verse en fotografías históricas.

El padre Juan Andrés Gómez fue el sacerdote que inauguró la parroquia y su primer párroco. Junto a él se dieron los primeros pasos no solo en la transformación edilicia, sino —fundamentalmente— en la construcción de la comunidad de San Martín de Porres.

Primera fachada del templo parroquial

Una comunidad que crece

Entre los años 1968 y 1972 se tomó la decisión de dejar atrás la simple adaptación del edificio original y avanzar en la construcción de un nuevo templo. Para ello, el edificio inicial fue demolido y se levantó el edificio actual.

Este importante paso fue posible gracias al esfuerzo y compromiso de toda la comunidad parroquial, acompañando a su párroco, el padre Juan Andrés Gómez, y a su vicario, el padre Joaquín Sol.

Con el paso de los años fue necesario ampliar los espacios para dar respuesta a las múltiples actividades pastorales.

El 23 de octubre de 1979, gracias al compromiso de la comunidad y a la colaboración de muchos vecinos —a través de rifas, donativos y diversas iniciativas solidarias— se logró adquirir una casa en la calle Arcos 1549. Allí se desarrollaron durante años encuentros y actividades de los distintos grupos parroquiales.

La parroquia hoy

El proyecto de remodelación

Con el paso del tiempo, la comunidad parroquial continuó creciendo, y las instalaciones existentes comenzaron a resultar insuficientes para acompañar ese desarrollo. Ante esta realidad, surgió la necesidad de una remodelación integral que permitiera responder a la vida pastoral de la parroquia y proyectarla hacia el futuro.

La obra de remodelación del templo comenzó en octubre de 2021. Su objetivo principal fue centralizar todas las actividades de la parroquia en un mismo predio, evitando que los distintos grupos y la casa parroquial debieran funcionar en sedes separadas.

Antes de la remodelación, la casa parroquial de la calle Virrey Loreto contaba con solo dos habitaciones y un comedor. Con la ampliación, pasó a disponer de cuatro habitaciones, lo que permitió que todos los sacerdotes residan en el mismo lugar.

Mejoras funcionales y estéticas

Además de la unificación logística, la obra incluyó importantes mejoras prácticas y visuales:

Capacidad: Se amplió el atrio para permitir el ingreso de más personas a las misas.

Accesibilidad: Se eliminó la necesidad de subir y bajar escaleras, facilitando el acceso a personas con movilidad reducida.

Fachada: Se cambió el diseño exterior por uno más moderno, acorde al estilo católico actual.

La vuelta a casa y el comienzo de una nueva etapa de la comunidad

El 1 de marzo de 2025, el templo renovado volvió a abrir sus puertas con la celebración de la primera Misa. Acompañada por su párroco, el Pbro. Pedro Giudice, la comunidad volvió a encontrarse en una casa compartida, llamada a crecer en la fe, el servicio y la fraternidad.

Finalmente, el 30 de marzo de 2025, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, realizó la consagración del templo.

Resumen de lo vivido durante la consagración del templo. Cobertura especial del Canal Orbe 21

Homilía de Mons. García Cuerva durante la Misa de Consagración de nuestro templo.